Cielo Nocturno - Un amor inevitable

-PRIMERA PARTE-

Todos los problemas de los Vulturis fueron acabados. Pero un nuevo conflicto se le presenta a Jacob.
Cuando Jacob se entera que Los Cullen lo alejarán de Renesmee por el bien de ella, no lo puede soportar.
Intentará hacer todo lo que le haga falta para tenerla devuelta, y cuando piensa que está cerca de conseguirlo, un nuevo problema se le presenta.
¿Podrá el amor de Jacob y Renesmee volver a renacer?

7 Capitulo-Decisión

domingo, 8 de marzo de 2009

 

Me levanté a las 11 AM. Con muy buen humor. Estuve pensando toda la noche sobre Leah, sobre nuestra “relación” como amigos. Sobre lo que sentía por ella, y lo que ella podría sentir por mi. No estaba muy convencido si ella era la persona indicada para mí. Siempre pensaba que Renesmee estaba dicha para vivir conmigo toda la eternidad, pero nunca supe hasta cuando eso podría hacerse realidad. Y también estaba Leah… siempre sentí algo por ella, el tema, es que nunca me había dado cuenta que ella era alguien… especial, esepsional… siempre me sentí atraído por ella. Pensaba que era una muy linda mujer, con rasgos muy bonitos, pero nunca pensé que la palabra que describía lo que sentí era… amor… ni estoy muy convencido que fuese esa la palabra…
Pero igual decidí llamarla para ver si quería hacer algo, ir al cine, a la playa… no es un muy lindo día, así que decidí llamarla para invitarla al cine. Marqué su número en el teléfono y me atendió ella:
- ¿Hola?
- Hola Leah, soy Jacob
- Hola Jake… ¿quieres hablar con Seth?
- No, no.
- OH…
- Quiero invitarte a ir al cine
- ¿Al cine? ¿Con migo? – me preguntó confusa
- Sí… al menos que tu no quieras…
- ¡Por supuesto que quiero! Espérame que le aviso a Seth…
- ¡NO!
- ¿Eh?
- Quiero ir al cine… con vos no con Seth…
- Ah. Bueno, como quieras.
- ¿Quieres?
- ¡Si obvio! ¿A qué hora?
- ¿Te parece bien en una hora? Después podemos picar algo por ahí.
- Claro, claro. ¿Me pasas a buscar?
- P-por supuesto – tartamudeé
- Vale, nos vemos – y colgó.
Fue la hora más rápida de mi vida. Cuando la aguja marcó las doce, ya estaba parado en frente de su casa. Toqué timbre y apareció Seth.
- ¡Seth! ¿Cómo andas? – le pregunte amistosamente. ¡No sabía que decirle!
- Bien por suerte… así que saldrán con Leah al cine…
- S-si… ¿Te molesta? Si quieres puedes venir…
- No, no. Vayan ustedes – y me guiñó el ojo. Le respondí con el mismo gesto
Y apareció Leah…
Estaba hermosa. Llevaba puesto una musculosa blanca con una pollerita. El pelo lo llevaba suelto y tirado para los costados. Nunca la había visto tan linda, o quizás nunca me había fijado en ella tanto… no se. Pero estaba hermosa.
- Leah… - me quedé boquiabierto. Seth ya me estaba a empezando a mirar mal.
- ¿Vamos? – me preguntó con su vocecita tan preciosa
- Si, si. Vamos. Adiós, Seth - y nos dirigimos hacia mi automóvil
- Diviértanse – nos alentó Seth desde la casa. Y nos fuimos.
El viaje hacia el cine fue un poco tenso. No se nos ocurrió ningún tema en especial para hablar. Estuvimos callados todo el viaje.
Cuando llegamos al cine le pregunté que película desearía ver.
- ¿Y? ¿Vistes alguna copada para ver?
- Mmm, hay bastantes buenas… estaría bueno ver una de… amor – que coincidencia, pensé.
- Dale, que te parece… “Amor a primera vista”
- Vale.
Y entramos a verla. Se trataba de una mujer y un hombre que se vieron en un baile y se enamoraron. Y luego de unos años se volvieron a reencontrar en un restaurante y decidieron cazarse. Nada nuevo.
Luego del cine comimos algo en McDonald’s y le pregunté si quería ir a caminar al bosque un rato… para hablar.
- ¿Qué te pareció la película? – me preguntó
- Estuvo buena… aunque no creo en el amor a primera vista.
Soltó una risita.
- ¿Qué pasa? – le pregunté con tono desafiador
- Nada es que… vos más que nadie deberías creer en el amor a primera vista… con lo que te pasó con Renesmee…
- Sí. Pero eso fue cosa de la lincatropía, no mía. Fue acción de la impronta. Yo nunca me enamoré por mi cuenta de Nessie… - le respondí. Aunque sabía que eso no era verdad.
- Lo sé… pero tú saber que estás profundamente enamorado de ella… y que nadie la reemplazará nunca… por lo tanto deberías creer en el amor a primera vista. En cambio a mí nunca me pasó…
- ¿Nunca te enamoraste?
- Sí, si. De Sam… pero no a primera vista
- Ah… de Sam… ¿y seguís enamorada?
- Sí
- Oh
- Pero no de él. De otro
- ¿Lo conosco?
- Mmm… - se quedó pensativa – me parece que sí – mi corazón se desplomó, otra vez. ¡Estaba enamorada de otro chico! ¡Y ese no era yo!
- Que afortunado… - respondí
Soltó otra risita. Más suave aún.
- ¿Por qué te ríes tanto? – le pregunté, confuso
- De nada, de nada. Jaja. Es solo que… nada, nada. Cosas mías.
Seguimos caminando por el bosque. Por unos minutos nadie tenía nada para preguntar, ni hablar. Estábamos callados, los dos.
- ¿Te puedo preguntar algo? – empecé a hablar yo
- Sí. ¿Qué pasa?
- ¿Qué sentiste cuando Sam te dijo que estaba enamorado de tu prima… va, que se había imprimado de ella? – su cara se transformó
- Lo que primero que sentí fue confusión, no entendía de lo que me estaba hablando. Después caí en la conclusión que no podía hacer nada para evitarlo, y me puse realmente triste. No lo podía creer.
- ¿No te enfadaste con tu prima?
- Al principio estuve un poco enojada. Pero después se me pasó. Sabía que no era su culpa.
- Que triste
- Sí. Lo sé.
Caminamos un rato hasta que se largó a llover. Así que corrimos en forma humana – ninguno de los dos quería convertirse en lobo por el hecho de que después no tendríamos ropa - hasta mi automóvil para ver quien era el más rápido. Como siempre me ganó ella.
Todo el viaje estuve preguntándome si confesarme mis sentimientos a Leah o no. Quería hacerlo para descargarme y saber qué era lo que ella sentía, pero al mismo tiempo no quería para no pasar papelones, y por que sabía que estaba enamorada de otro… pero ese… ¿podría ser yo? Tenía que decidir qué hacer antes de llegar a su casa.
Cuando llegamos había parado de llover. Bajé para acompañarla hacia la puerta todavía no estaba decidido…. Pero tenía que hacerlo rápido, era solo cuestión de segundos…
- Adiós Jake. La pasé muy bien este día – me dijo y me saludó con un gran abrazo.
- Yo también. Hasta mañana – Le besé la mejilla y nos quedamos mirando a los ojos por unos segundos y entró a su casa.
Estaba yendo hacia mi auto… cuando… me di la vuelta, volví a su puerta y toqué. ¡¿Qué estaba haciendo?! ¡¿Estaba loco?!
Me abrió ella
- ¡Jake! ¿Qué pasa?
- Leah… necesito hablar con vos.

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